De Valladolid a Santa María de Palazuelos. El Puerto de Valladolid

Le invitamos a acompañarnos en un viaje que empieza en el fin de un sueño. El sueño es el de la ilustración española, que concibió un innovador proyecto que pretendía nada menos que salvar el tradicional aislamiento del interior peninsular para conectarlo con Europa y Ultramar. La obra, diseñada en el siglo XVIII y rematada en el primer tercio del XIX, solo concluyó una parte de aquel sueño, pues en su concepción inicial pretendía unir Reinosa con Segovia. No alcanzó ninguno de esos hitos, por lo que el punto más meridional, donde la realidad puso fin a la ambición, fue la dársena de Valladolid, desde donde le invitamos a este viaje.

La dársena, punto final del Ramal Sur del Canal, data de 1835 y alcanza los 200 m de longitud y una anchura de 28 m. Sus márgenes estuvieron jalonadas de almacenes, actividades industriales, un astillero y puerto seco para la construcción de barcazas, y pronto se convirtió en el principal puerto del canal, con gran impacto en la ciudad castellana. Hoy día algunas de sus históricas naves se han convertido en establecimientos de restauración con inmejorables vistas a este singular espacio.

Partiendo de la ciudad de Valladolid, que merece una vista detallada por su riqueza patrimonial y oferta turística, la ruta nos llevará por el amplio valle abierto en las altas llanuras de los páramos, en esta zona conocidos como Montes Torozos al oeste y Cerrato al este, por la confluencia del río Esgueva en el Pisuerga. El urbanismo de la principal ciudad de Castilla y León y su actividad industrial periférica, en el importante eje de comunicación que la une con las vecinas urbes de Palencia y Burgos, marca el paisaje de esta etapa, pero no podemos olvidar el importante corredor verde que dibuja el río Pisuerga y el propio canal, y en este último algunas de las obras de ingeniería hidráulica que le caracterizan, como las esclusas 41 y 42, con sus viviendas de escluseros y molinos, instalaciones magníficamente conservadas.

Un pequeño desvío hacia a la impresionante fortaleza de Fuensaldaña, que alberga un museo de los castillos, permite recorrer parte de Denominación de Origen de los Vinos de Cigales, con su paisaje de vides y la oferta de bodegas visitables en localidades como Mucientes, Cigales o Fuensaldaña, que merecen una parada.

Al final de la ruta nos espera, en la inmediata vecindad del canal, el monasterio cisterciense de Santa María de Palazuelos, cuya iglesia románica del siglo XIII es visita obligada. Un poco más allá, a poco más de 2 km, la localidad de Cabezón de Pisuerga ofrece su histórico puente, un hito histórico en el camino entre Valladolid y Palencia, además de un enclave privilegiado sobre el Pisuerga. Desde ahí una ruta señalizada nos permite acceder a un singular paisaje, el de los cortados del Pisuerga.