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Noveno post: Si no tardas mucho, te espero toda la vida.

Cuba, el este Londinense y Tbilisi tienen algo en común: desbordan arte callejero.

A partir de 1959, Cuba se llenó de mensajes propagandísticos que el gobierno pintaba en las paredes, eran frases de Fidel, el Che, o de Martí, usadas con el objetivo de argumentar los valores de la revolución. Dayana, mi amiga cubana me contó que en el patio de su colegio había un mural que decía “Aquí se vive bien”, habían crecido rodeados de estos carteles patrióticos y nadie les prestaba atención, pero una mañana apareció una pintada, aprovechando la frase del mural, imitando la caligrafía y todavía con pintura fresca, alguien había añadido algunas palabras y se podía leer “Aquí se vive bien, Imagínense allí.”

El Director del colegio, representando al gobierno, poseedor de los muros de Cuba, para usarlos en función de su propia libertad de expresión, no cabe duda que entre las risas acalladas de todo el alumnado, buscó y castigó al autor de tan creativo eslogan. Aquellas palabras añadidas y luego borradas llenaron ese vacío mural. Todo el debilitado alumnado alimentado a base de agua con azúcar, en una especie de revancha, cada vez que salían al patio reían la ocurrencia.

Este es solo un ejemplo de porque me gustan los grafittis. En el este de Londres y en Tbilisi, también crecen como champiñones en pasillos oscuros, en muros abandonados al lado de las vías de los trenes, o en estrechas calles. Un buen día, te levantas y allí aparece un grafitti y transforma todo, llenando ese vacío y esa ausencia con algo para reflexionar, para admirar y si está bien hecho para emocionarse.

Mi teoría es que la cantidad de energía creativa de estos lugares simplemente, no puede ser contenida y se derrama en las calles y en los espacios públicos,si-no-tar en un paisaje urbano siempre cambiante, ya que el muro probablemente será arrasado o pintado en breve, y es que lo bonito y romantico de los graffitis es que viven amenazados, en constante peligro de extinción.

Dr. Love, nacido en 1985 como Bacha Khoperia, comenzó a trabajar en el “Street Art” en 2010. Con los años se ha convertido en un artista muy popular, con murales y graffitis por todo Tbilisi. Dr Love crea sus obras basandose en referencias culturales y humorísticas pero siempre en un contexto crítico. El grafitti de la pareja de neandertales haciéndose un selfie, habla por sí sola. Para mí es todo un poema al igual que el titulo del post sacado de una antigua anodina pared.

Ahora ando por todo Tbilisi desesperadamente buscando más grafittis, si alguien sabe donde està el de, una persona entubada a un árbol, por favor que me dé un silvidito.

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