Garrovillas de Alconétar: Un Viaje a Través del Tiempo en el Corazón de Extremadura

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Garrovillas de Alconétar, una encantadora villa situada a unos 35 kilómetros al norte de Cáceres, en la cuenca del río Tajo, es mucho más que un pintoresco pueblo extremeño. Es un lugar donde la historia, las leyendas y un patrimonio monumental excepcional se entrelazan, ofreciendo al visitante una experiencia inolvidable que se remonta a la Prehistoria. Su estratégica ubicación ha sido clave en su devenir histórico, siendo paso obligado de la Vía de la Plata desde tiempos del Imperio Romano.

Historia Forjada entre Puentes y Castillos

La historia de Garrovillas de Alconétar es profunda y multifacética, marcada por la presencia de diversas civilizaciones y acontecimientos cruciales.

Torre de Floripes

Orígenes Prehistóricos y Romanos: La zona ha estado habitada desde la Prehistoria, como lo demuestran los dólmenes de Guadancil y Cerro Garrote, monumentos funerarios de la Edad de Piedra que hoy yacen sumergidos bajo las aguas del embalse de Alcántara. Estos dólmenes fueron investigados por el clérigo garrovillano Jerónimo de Sande en el siglo XIX, quien descubrió valiosos objetos como un ídolo oculado, cuchillas, puntas de lanzas y flechas de pedernal, y vasijas de barro, algunos de los cuales se exhibieron en la Exposición Universal de París de 1878 y hoy se conservan en el Museo Arqueológico Nacional.

Espada de Garrovillas de Alconétar

La presencia humana durante la Edad de los Metales también está atestiguada por el hallazgo de una espada pistiliforme de bronce, de 67 cm de longitud, encontrada en 1931 en el cauce del Tajo, cerca de Alconétar. Esta espada, que data del último periodo de la Edad del Bronce (alrededor del 1200 a.C.), también se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.

En la confluencia de los ríos Tajo y Almonte se asentó un castro prerromano, posiblemente llamado Turmogum, que luego fue ocupado por los romanos como Turmulus. Para facilitar el cruce del Tajo en la Vía de la Plata, los romanos construyeron el imponente Puente de Alconétar, también conocido como Puente Mantible. Se cree que su construcción pudo haber comenzado alrededor del año 95 a.C. por Publio Licino Craso, o bajo el imperio de Trajano en el siglo II d.C.. Este puente, uno de los más antiguos con arcos segmentales del mundo, ha sido un punto estratégico crucial y ha sufrido múltiples destrucciones y reconstrucciones a lo largo de los siglos.

Puente de Alconétar

Época Medieval y el Declive de Alconétar: En el año 828, un jefe musulmán de Alconétar, Mahamud, y su hermana, inspiraron leyendas posteriores tras aliarse con el rey Alfonso II de Asturias. En el siglo X, los árabes construyeron una torre para defender el puente, denominándolo Alconétara o Puentecillo. La localidad fue reconquistada por Fernando II de León en 1166 y entregada a los Caballeros Templarios en 1167 por Alfonso VIII, quienes la establecieron como cabeza de Encomienda.

Alconétar, sin embargo, entró en declive a partir de 1222, cuando los andalusíes destruyeron el puente. Las riadas del Tajo también contribuyeron a su ruina. Como resultado, los habitantes de Alconétar se trasladaron a la aldea cercana de “Garro”, que eventualmente se convirtió en Garrovillas de Alconétar, heredando el título de villa y convirtiéndose en la cabeza de las Siete Villas durante el reinado de Alfonso X.

El Señorío de los Condes de Alba de Liste y Personajes Destacados: En 1434, el rey Juan II cedió el señorío de Garrovillas de Alconétar a Enrique de Guzmán, II Conde de Niebla. La villa pasó a formar parte del Condado de Alba de Liste a través del matrimonio de María de Guzmán con Enrique Enríquez, I Conde de Alba de Liste, quienes se convirtieron en importantes mecenas de la localidad. Su influencia fue tan significativa que los garrovillanos les entregaban impuestos y diezmos hasta bien entrado el siglo XX. La villa alcanzó su máximo esplendor bajo este señorío, llegando a tener poblaciones de seis mil habitantes en el siglo XVI y en la primera mitad del siglo XX, aunque sufrió un fuerte éxodo rural a partir de la década de 1960.

Entre los personajes históricos nacidos en Garrovillas de Alconétar, destaca el Capitán Alonso de Mendoza, quien en el siglo XVI fundó la ciudad de La Paz en Bolivia el 20 de octubre de 1548. También se menciona a Juan de Ávalos, vinculado con Santiago de Chile, y a Domingo Marcos Durán, un teórico musical del Renacimiento español, autor del primer tratado musical en castellano, “Lux Bella”. En el año 2001, la villa adoptó oficialmente el nombre de Garrovillas de Alconétar.

Qué Ver en Garrovillas de Alconétar: Un Recorrido por su Patrimonio

Garrovillas de Alconétar cuenta con un casco antiguo excepcionalmente conservado, con calles estrechas y fachadas enjabelgadas que invitan a perderse en su arquitectura vernácula.

Plaza de Garrovillas

La Majestuosa Plaza Mayor: Sin duda, el corazón de la villa es su Plaza Mayor (Plaza de la Constitución), declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional. Es una de las plazas porticadas más bellas y grandes de España, con más de 4000 m² de extensión, construida entre los siglos XV y XVI con una notable influencia gótica y mudéjar. Sus soportales de columnas de granito y arquerías de ladrillo, junto a las galerías de ventanales en sus casas de dos plantas, crean un conjunto arquitectónico armonioso y de gran valor. Los domingos, la plaza se libera de coches, permitiendo apreciar plenamente su esencia medieval.

El Corral de Comedias: Ubicado en la misma plaza, el Corral de Comedias fue construido entre 1986 y 1991, inspirado en el famoso corral de Almagro. Es uno de los pocos que aún se pueden visitar en España y ofrece una visión de las representaciones teatrales del Siglo de Oro.

El Palacio de los Condes de Alba de Liste: También en la Plaza Mayor, el Palacio de los Condes de Alba de Liste, antigua residencia de los señores de la villa del siglo XII, ha sido rehabilitado y funciona hoy como una lujosa hospedería de cuatro estrellas, ofreciendo vistas privilegiadas de la plaza.

Monumentos Religiosos Emblemáticos: La villa cuenta con un rico patrimonio religioso, incluyendo dos iglesias parroquiales y varios conventos:

  • La Iglesia de San Pedro Apóstol, ubicada al norte, es la más antigua, datando del siglo XV y combinando elementos románicos y góticos.
  • La Iglesia de Santa María de la Consolación, del siglo XVI, se distingue por la inusual anchura de su única nave. Alberga el preciado órgano renacentista de la localidad. (Más detalles sobre el órgano más adelante).
  • El Convento franciscano abandonado de San Antonio de Padua, fundado en 1476, es un edificio monumental del siglo XV que, aunque en ruinas tras ser saqueado en el siglo XIX, conserva su estructura renacentista y ha sido declarado Bien de Interés Cultural. Fue morada de los Reyes Católicos en 1497 y cuna de frailes que evangelizaron el Nuevo Mundo.
  • El Convento de Nuestra Señora de la Salud, habitado por monjas Jerónimas, es conocido por elaborar y vender dulces tradicionales.
Convento San Antonio de Padua Garrovillas

El Sumergido Castillo de Floripes: El Castillo de Rocafrida o Floripes, un baluarte templario, se encuentra sumergido bajo las aguas del pantano de Alcántara desde 1969. El único vestigio visible es la torre del homenaje, que se asoma durante los periodos de sequía. Este castillo ha sido fuente de inspiración para numerosas leyendas y fue citado por Cervantes en “El Quijote”.

Puente Romano de Alconétar (Reubicado): Aunque el castillo está sumergido, las ruinas del Puente Romano de Alconétar (Mantible) fueron reubicadas aguas arriba. Esta estructura, parte de la Vía de la Plata y considerada uno de los puentes en arco segmentales más antiguos del mundo, fue declarada Bien de Interés Cultural en 1931.

Leyendas que tejen el Misterio de la Villa

Garrovillas de Alconétar, como buena parte de Extremadura, es tierra de mitos y relatos fascinantes.

La Leyenda del Castillo de Alconétar: Fierabrás, Floripes y Carlomagno: El Castillo de Alconétar está asociado a la leyenda de Fierabrás, un caudillo musulmán que, según el relato, conquistó la fortaleza a través de su valiente capitán Mantible. La leyenda cuenta que Fierabrás se enamoró de su hermana, la hermosa princesa Floripes, quien a su vez estaba enamorada de Guido de Borgoña. Floripes, con la ayuda de Guido, logró introducirse en la fortaleza, matar al alcaide Brutomontes y liberar a los presos. Carlomagno, al enterarse, acudió con sus tropas, venció y dio muerte a Fierabrás, permitiendo que Floripes y Guido se casaran. Se dice que las almas de Brutomontes y Fierabrás vagan por las ruinas del castillo, y que en la madrugada de San Juan, flotan sobre el río los barriles del famoso bálsamo sanador que Fierabrás arrojó al sentirse perdido.

La Sirena de Garrovillas de Alconétar: Una misteriosa leyenda local habla de una maldita ninfa o sirena. Se cuenta que en las noches claras de luna llena, una joven emerge del fondo del Tajo convertida en sirena, con cabeza hermosa, cuerpo de escamas y cola de pez. Seduce a los pescadores con su belleza, quienes, embelesados, terminan ahogados. Desde entonces, cuando un cuerpo de varón aparece flotando en el Embalse de Alcántara, se le considera víctima de esta sirena.

El Monaguillo Muerto y La Ventana del Diablo: Otras leyendas más breves incluyen la del “Monaguillo Muerto”, donde una escultura muestra a un individuo con los brazos alzados y el rostro angustiado, como intentando aferrarse a algo. Y la de “La Ventana del Diablo”, que narra cómo Dios, castigando la curiosidad del demonio, cerró las paredes, aprisionándolo entre los muros.

Piedras Sacras de Garrovillas

La riqueza histórica de Garrovillas de Alconétar no solo se manifiesta en sus edificios, sino también en las “piedras” que cuentan su pasado más remoto y sus símbolos, como la “rebalaera” donde las jovenes iban a deslizarse para quedarse embarazadas.

Dólmenes y Hallazgos Prehistóricos: Como ya se mencionó, los dólmenes de Guadancil y Cerro Garrote son testimonios megalíticos que revelan la ocupación prehistórica de la zona. El ídolo oculado y la espada de bronce, recuperados de estos sitios, son piezas arqueológicas de enorme valor que nos conectan con la Edad de Piedra y la Edad del Bronce.

El Miliario Romano: Un vestigio importante de la época romana es un miliario, una columna de piedra que indicaba la distancia de mil pasos en las vías romanas, al parecer dedicado a la memoria de César Tiberio.

Rollos Jurisdiccionales y Símbolos Heráldicos: Además, la villa conserva un tradicional rollo jurisdiccional, un sencillo cilindro coronado por una pirámide, ubicado al este de la villa. Este, junto con varias cruces de término y escudos heráldicos, ha sido reconocido con el estatus de Bien de Interés Cultural, simbolizando la antigua potestad de la villa. El propio escudo de Garrovillas de Alconétar representa su historia con un puente y un castillo sobre ondas, simbolizando su relación con el Tajo y Alconétar.

El Órgano Renacentista de Santa María de la Consolación: Una Joya Musical

Dentro de la Iglesia de Santa María de la Consolación se encuentra una pieza de incalculable valor: su órgano renacentista. Este instrumento, restaurado ya en 1595 por el organero italiano Horacio Fabri, es considerado el órgano más antiguo de la península ibérica y el tercero más antiguo de toda Europa.

Organo Garrovillas de Alconétar

Aunque de pequeñas dimensiones y sin un carácter monumental, su importancia radica en su antigüedad y en sus características técnicas constructivas, que lo sitúan en el esplendor del Renacimiento. En sus orígenes, se utilizaba para acompañar la liturgia de las horas. A pesar de haber sufrido múltiples reformas a lo largo de los siglos, este órgano ha sido declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura en 2020, reconociendo su excepcionalidad histórica y cultural.

Puedes escuchar un podcast sobre el organo aquí. Play

Economía, Gastronomía y Consejos para el Viajero

Históricamente, la economía de Garrovillas se basó en la pesca fluvial, la recolección de piñones y la apicultura. En el siglo XIX, Madoz documentó la existencia de numerosas aceñas, batanes, molinos harineros y fábricas de curtidos. Hoy en día, la población vive principalmente de la agricultura de secano (cereales, almendros) y la ganadería (vacas, ovejas), con un creciente sector servicios impulsado por su proximidad a la capital cacereña. La recolección de piñones del pino piñonero en los pinares de la zona sigue siendo una fuente económica importante.

La gastronomía de Garrovillas de Alconétar es un reflejo de su cocina tradicional y popular. Entre sus platos típicos destacan el buche con berzas, las ranas fritas, los escabeches de peces, los origüelos, la chanfaina de cordero con arroz, el morro de cerdo y el frito. En cuanto a la repostería, los dulces derivados de la almendra son muy populares, como los cagajones (similares a los mantecados), las perrunillas, las quesadillas y las tartas de almendra, muchas de ellas elaboradas por las monjas jerónimas del Convento de Nuestra Señora de la Salud.

Para el visitante, Garrovillas de Alconétar ofrece mucho más. Se recomienda visitar la ZEPA de los Pinares para avistar aves rapaces y zancudas, y conectar con la naturaleza. Un “rincón secreto” y altamente recomendado es “Las resbalaeras” o “peña de la vista”, un paisaje de piedras graníticas desde donde se observa una impresionante panorámica del pueblo y los alrededores, ideal para ver un amanecer o atardecer. El Museo Etnográfico de la localidad permite conocer la vida de antaño y los oficios tradicionales.

Palacio de los Condes, hoy Hospedería 4*

Los garrovillanos son conocidos por su carácter amable y acogedor, lo que sin duda hará que tu estancia sea más entrañable. La primavera y el otoño son las mejores épocas para visitar, disfrutando del verde y florido de sus campos.

Garrovillas de Alconétar es, en definitiva, un destino de turismo rural con un encanto particular, donde la riqueza cultural, histórica y natural se fusiona para ofrecer una experiencia memorable. ¡Un lugar al que querrás volver!


Para descubrir más detalles sobre Garrovillas de Alconétar, su historia, su patrimonio y todas las experiencias que ofrece, puedes visitar la web oficial www.turismogarrovillas.com. Además, te invitamos a disfrutar de sus audioguías y de una ruta gamificada a través de la app OnWayPod by Radio Viajera, una forma divertida e interactiva de recorrer el municipio y conocer todos sus rincones.