Hace poco nos embarcamos en un viaje fascinante por la comarca de Sayago, en Zamora, para grabar pequeños documentales sobre el increíble patrimonio histórico y artístico de sus iglesias. Visitamos doce templos con la idea de capturar la esencia de su historia, su arquitectura y, en varios casos, los tesoros artísticos que esconden, muchos de ellos descubiertos recientemente.
Aquí te contamos algunas de las curiosidades y detalles más interesantes que descubrimos.
1. Iglesia de Santa María Magdalena en Cozcurrita:
Esta localidad se asienta en un espigón granítico, lo que podría relacionarse con su nombre prerromano “terrón de tierra”.
Aunque de modestas dimensiones, la iglesia es posiblemente una de las de más historia en la comarca, con un origen románico y múltiples transformaciones a lo largo del tiempo.

La portada norte, de diseño muy sobrio, es inequívocamente románica, una característica que comparte con otros templos tardíos del románico en el occidente zamorano.
En su interior alberga un retablo de Santa María Magdalena (siglos XVI y XVIII) con tallas del siglo XVII y XVI, incluyendo una Inmaculada y un San José.
Curiosamente, en el interior del sagrario se esconde un óleo sobre tabla de María Magdalena ante el sepulcro de Cristo. Y alguna otra sorpresa, que desvelaremos más adelante.
2. Iglesia de Nuestra Señora de la Expectación en Badilla:
La iglesia se encuentra en el punto más bajo del pueblo, algo que no suele ser lo habitual en los pueblos de Sayago.
Destaca la presencia de pinturas murales del siglo XVI que despiertan un gran interés entre los expertos. Fueron descubiertas en dos momentos diferentes (1986 y 2001) debido a la caída del encalado.
El conjunto pictórico del muro del Evangelio tiene dos capas superpuestas, ambas de carácter popular, con figuras planas y colores lisos, pero con una intensa carga narrativa. Se representan santos protectores como San Sebastián y San Roque (contra la peste), Santa Bárbara (contra tormentas) y San Cosme y San Damián (patrones de los niños).
El mural del testero es un interesante ejemplo del concepto de retablo fingido, que imita una estructura arquitectónica de tablas. Tras el descubrimiento de estas pinturas murales, el antiguo retablo mayor fue retirado, y ahora solo aparece un crucifijo en el centro del testero.
3. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Fermoselle:
Fermoselle es la única localidad de Sayago con una auténtica estructura urbana de pequeña ciudad, con calles empinadas y un subsuelo horadado por numerosas bodegas.
La iglesia, construida íntegramente en granito, conserva elementos reutilizados que podrían remontarse a fases altomedievales en los muros de la nave.
Posee tres portadas, dos de las cuales (occidental y meridional) corresponden a fases tardorrománicas. En la portada meridional, aún se distinguen restos de policromía con pigmentos amarillos, rojos y verdes en sus molduras, y unos curiosos agujeros en las piedras.
La iglesia alberga un rico patrimonio mueble, incluyendo un retablo mayor con relieves de Juan de Montejo y la imagen de la Asunción, patrona de la iglesia, de 1725.
4. Iglesia de San Clemente en Monumenta:
Su topónimo hace referencia a la voz latina monumentum, que significa túmulo o sepulcro, sin que se conozca hoy el motivo concreto de esta denominación.

En su interior alberga una pintura mural del siglo XVI que representa a San Bartolomé y sigue el tipo de las pinturas murales de la comarca.
También es notable una Virgen con el Niño del siglo XVI que aún mantiene la frontalidad e inexpresividad propias del gótico, pero ya introduce los nuevos aires renacentistas.
5. Iglesia de San Vicente Mártir en Muga de Sayago:
El nombre de la localidad, “Muga”, significa raya o frontera. Muga de Sayago fue históricamente importante, llegando a tener una leve industria de paños y lienzos en el siglo XIX y celebrando varias ferias anuales.
La iglesia parroquial de San Vicente Mártir, de origen románico, no conserva vestigio alguno de pinturas murales (a excepción de una moderna de Antonio Pedrero), sin embargo, la localidad es hogar de la Ermita de Nuestra Señora de Fernandiel, considerada la ermita más icónica de Sayago.
El sencillo exterior de la Ermita de Fernandiel contrasta con su impresionante interior en el que hacen acto de presencia un conjunto de pinturas murales con rasgos propios de la zona rayana. Son obra de pintores itinerantes del siglo XVI y dan buena cuenta del arte pictórico renacentista con temas religiosos en Sayago.
6. Iglesia de la Natividad de la Virgen en Villardiegua de la Ribera:
Cerca de la iglesia se encuentra un verraco de piedra conocido como “la mula” o “la yegua”, posiblemente dando nombre al lugar y relacionado con la cultura vetona.

Las pinturas murales de la iglesia fueron descubiertas en 2007 al desmontar un retablo en ruinas. Sin embargo, la parroquia, preocupada por el deterioro que la afluencia de visitantes podía causar, decidió volver a montar el retablo y ocultar las pinturas nuevamente para protegerlas.
La escena más visible es la Resurrección de Cristo, que a diferencia de otras representaciones, mantiene a Jesús en un “plano terrenal”.
7. Iglesia de San Juan Bautista en Pasariegos:
La iglesia, construida principalmente con granito, tiene una portada románica y unas interesantes pinturas murales que fueron descubiertas al retirar dos retablos de la nave. Los vecinos más longevos recuerdan que gran parte de las paredes de la iglesia estuvieron cubiertas de pinturas similares.
Una de las escenas a la vista es un monumental San Cristóbal, ubicado justo enfrente de la puerta de entrada, para que todos los feligreses lo vieran por su protección frente a la muerte súbita.
En el lateral izquierdo del arco triunfal, se encuentran nuevas pinturas que conforman un retablo fingido, representando la vida y tentaciones de San Antonio. En su centro, se horadó una hornacina que alberga una talla tardorrománica de Santa Lucía.
Los intradós y trasdós de los arcos interiores están decorados imitando una textura de piedra jaspeada.
8. Iglesia de la Asunción en Villadepera:
El topónimo “Villadepera” no se refiere a la fruta, sino a la piedra (Villa-petra), abundante en la zona. La localidad tuvo hasta siete cofradías en el siglo XIX.
La iglesia posee una torre cuadrada muy vistosa y llamativa y una armadura que cubre todo el templo.
El retablo mayor es uno de los mejores de la comarca, con la participación de importantes artistas de finales del siglo XVI.
9. Iglesia de Santa Eufemia en Villaseco del Pan:
En el siglo XVIII, el municipio tuvo al menos tres ermitas que hoy están desaparecidas.

La Iglesia de Santa Eufemia, situada en el extremo oriental del pueblo, es un templo de nave única con capilla mayor de testero recto, construido entre los siglos XVI y XVIII sobre restos románicos del siglo XIII. Destacan su portada original de arco agudo, una espadaña de granito de 1802 y un austero interior con techumbre de madera. Su retablo mayor, policromado y dorado, presenta decoración rococó tardía y alberga esculturas del siglo XVIII, incluyendo la imagen titular de Santa Eufemia.
10. Iglesia del Salvador en Almaraz de Duero:
La iglesia alberga la imagen titular del Salvador, obra del escultor Juan de Montejo, tallada en 1595 y policromada en 1612.
Un arcosolio esculpido en la misma piedra de la iglesia y ricamente policromado fue descubierto y ahora se encuentra a la vista. En él se puede ver a Santa Bárbara, aunque ha perdido su torre.
En la parte inferior del arcosolio, se han realizado molduras que imitan un lienzo, con un “Lejos de Jerusalén” pintado.
11. Iglesia de San Pelayo en Argañín:
El nombre de Argañín podría derivar de un topónimo árabe que significa camino o cañada, o de una raíz prehistórica “arg-” relacionada con la plata o la existencia de una mina de estaño.

La iglesia fue levantada entre 1797 y 1802, con posteriores obras en la década de 1830.
12. Iglesia de San Juan Bautista en Pino del Oro:
El nombre de la localidad hace referencia a su riqueza aurífera en época romana, especialmente en torno al arroyo Fuentelarraya.
Pino del Oro, que ya no pertenece a la comarca de Sayago sino a la de Aliste, está unido a Villadepera por el Puente de Requejo, una obra maestra de la ingeniería civil española de principios del siglo XX que conecta las dos comarcas históricamente separadas por el río Duero, y es uno de los símbolos del municipio.
La Iglesia de San Juan Bautista, de sencilla arquitectura al estilo sayagués, presenta una nave única con cabecera cuadrada cubierta por una bóveda tardogótica de trecería. Construida en piedra y ladrillo, destaca su espadaña de tres vanos y un pórtico abierto en el muro sur. Su retablo mayor es un elaborado conjunto barroco de finales del siglo XVII, con tallas policromadas que incluyen a San Juan Bautista y Cristo Niño, pero actualmente está en proceso de restauración fuera de la iglesia. Además, cuenta con varios retablos laterales barrocos y clásicos, con imágenes de la Virgen del Rosario, San Esteban y San Antonio de Padua.

Este periplo documental por Sayago ha revelado un patrimonio cultural excepcionalmente rico y, en muchos casos, todavía por descubrir en su totalidad. Las historias de estas iglesias y los hallazgos de sus pinturas murales, ya sean las populares de Badilla, las icónicas de Fernandiel en Muga, las ocultas de Villardiegua o las recién recuperadas de Almaraz, subrayan la vital importancia de la investigación, conservación y difusión de estas manifestaciones artísticas. Son un testimonio palpable de la historia, la fe y la vida cotidiana de una comarca que sigue sorprendiendo con sus secretos artísticos ocultos.







