01×19 Justicia de Ultratumba

El asesino, Fernando Olmos, pensaba que se saldría con la suya. Pero, de repente, ocurrió algo que no esperaba: todo se alineó, de manera inexplicable, para desenmascararle. No contaba con que una vidente, un detective y el sorprendente hallazgo de una prueba irrefutable, terminarían por perderle. En este capítulo, que cierra la temporada, aprovecho para decirte que en el crimen, lo importante es la víctima. Y que siempre debemos estar a su lado. Y aunque, por supuesto, las circunstancias de cada caso pueden ayudarnos a entenderlo y a clasificarlo, las etiquetas y denominaciones no deben confundirnos. Porque estamos todos en el mismo equipo. El enemigo siempre es el asesino.
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01×18 El Destripador de Yorkshire

Durante muchos meses, la policía británica se vio desbordada por una serie de ataques brutales para los que no hallaban ni autor, ni explicación. Entre 1975 y 1981, 13 mujeres murieron a manos de un asesino misterioso que las golpeaba violentamente en la cabeza y después las acuchillaba. El criminal resultó ser un hombre de apariencia normal, que llevaba una vida aparentemente tranquila. Se llamaba Peter Sutcliffe y aseguró que actuaba siguiendo la voz de Dios, que la había ordenado limpiar las calles de prostitutas.

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01×16 El pérfido Tomás Gimeno y los filicidios

El vil asesinato de Anna y Olivia a manos de su padre, Tomás Gimeno, en Tenerife, el 27 de abril de 2021, conmocionó profundamente a todos los españoles. Su comportamiento machista, indefendible y malvado generó una reacción de repulsa unánime. Pero también una polémica difícil de comprender entre los que defendían que el crimen era consecuencia del machismo estructural y los que insistían en que se trataba de un filicidio y que las madres también matan. Y digo difícil de comprender porque en la criminología no hay debate. Es obvio que este es un crimen machista de un varón que quiere castigar a su esposa por atreverse a rehacer su vida sin él. Y también lo es que es un filicidio y que, aunque las mujeres matan infinitamente menos que los hombres, cuando lo hacen suelen hacerlo dentro del ámbito familiar. En los filicidios, las estadísticas están muy igualadas. Las circunstancias son diferentes, aunque a veces hombres y mujeres matan por las mismas razones. No se trata de ver quién mata más. Para estudiar el crimen, es necesario apoyarse en los casos pasados, tratar de buscar patrones, identificar los problemas y tratar de buscar soluciones. Es lo habitual. Se hace cuando analizamos un asesino en serie, comparándolo con otros similares. Y también debe hacerse en este caso. Porque se trata de poner los medios para que no suceda nunca más.
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01×13 Historia de un policía

Toda acción, produce una reacción. Tras escuchar #Elseñordeloscrímenes, se pone en contacto conmigo un policía nacional. Un viejo amigo al que hace muchos años que no veo. Quiere contarme que le está impactando el programa y que le ha llegado especialmente el capítulo dedicado a mi padre, Francisco Pérez Abellán. Se identifica con muchas de las cosas que se dicen y quiere contarme su historia. Me manda unos audios y me parecen tan lúcidos, tan interesantes, que le pido autorización para compartirlos contigo. Esta es la historia que cuenta un policía español: cómo se enfrenta al mal, cómo lucha contra las adversidades y cómo trata se resistir el embate del sistema, que a veces impide que las cosas se hagan bien. Cada policía tiene su historia, su propia experiencia. Y aquí se expone solo la visión de una persona. Pero puede ayudarnos a entender la realidad que viven a veces los policías nacionales, los guardias civiles y los policías autonómicos, locales y municipales. No debemos olvidar que es un colectivo con un altísimo índice de suicidio. Espero que sus reflexiones te parezcan tan interesantes como a mí.
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01×10 Sandra Palo y el olvido de las víctimas.

La violación y asesinato de la joven Sandra Palo, el 17 de mayo de 2003, puso de manifiesto que algo se estaba haciendo muy mal en la lucha contra el delito. La polémica Ley del Menor, amparaba a delincuentes que a todas luces actuaban como adultos, pero que eran tratados como niños por la justicia. En las torturas que sufrió Sandra participaron cuatro personas. Para la ley, un adulto y tres menores de edad. Una vez condenados, cada uno según la ley, los padres de Sandra siguieron luchando para que los criminales asuman su responsabilidad, independientemente de su edad. Y vivieron en primera persona lo mismo que otros familiares de víctimas: las buenas palabras de los políticos, la soledad, el apoyo de una parte de la sociedad y la presión de la otra parte para que olviden y pasen página. Las víctimas, además de serlo, muchas veces se quedan solas. Y una sociedad sana y moderna debe estar siempre arropándolas. Porque todos podemos ser una víctima. Porque, de hecho, cuando le hacen daño a uno de los nuestros, nos lo hacen a todos.

01×09 Dahmer, El Carnicero de Milwaukee.

Rubio, de voz melosa y calmada, Jeffrey Dahmer es uno de los personajes más aterradores que ha dado la historia del crimen. Obsesionado con no quedarse solo y avergonzado por sus gustos sexuales, se arrojó a la tarea de crear zombies, esclavos sexuales que pudieran quedarse con él para siempre. Les inyectaba a sus víctimas ácido clorhídrico directamente en el cerebro y asegura que algunas llegaron a dar algunos pasos antes de morir. En su apartamento, la policía encontró un auténtica galería del horror, repleta de restos humanos. La investigación determinó que asesinó al menos a 16 hombres jóvenes. Pudieron ser más. Una vez detenido, no tuvo inconveniente en dar todo tipo de explicaciones. Se refugió en la religión y pidió perdón a las familias de las víctimas.

01×03 Jarabo, el primer “psicópata desalmado” español.

En España, solíamos creer que los asesinos “inteligentes”, esos que matan con frialdad y que planean el crimen para evitar que les atrapen, no podían actuar aquí. Eso era cosa de los anglosajones. Aquello era una bobada, como lo de que en España no hay asesinos en serie. Las mismas circunstancias favorecen la aparición del mismo tipo de asesino, en cualquier punto del globo. Jarabo nos hizo ver que el asesino “inteligente” también puede ser español. Fue calificado como “psicópata desalmado”. Pero, al final, no era tan inteligente.