Pensamientos bucle: suelta el candado

Feliz instante. Bienvenido a un espacio de: autoencuentro, paz mental y liberación. Estás aquí para recuperar tu poder y comprender que: eres la respuesta a tus preguntas y la solución. Lo importante es el mensaje no el mensajero. ¿Qué te resuena? Sigue por ahí, sin juzgar nada como correcto o incorrecto. Cada cual ha de experimentar su experiencia vital extrayendo el mensaje. No se trata de crear ídolos externos a los que ceder el poder de tus decisiones o, de los que mendigar aprobación. No se trata de crear o buscar píldoras mágicas, sino de retornar a ti y al foco interno.

Lo importante es el mensaje y el aprendizaje, es decir, trascender polaridades e integrar la información. Lo relevante no es aquel que lo comunica o quien lo dice, la persona que lo predica o sus formas, lo relevante es el conocimiento integrado y transmitido.

Lo importante es la veracidad del conocimiento y sabiduría que surge/emerge, en presente, de la experiencia que acontece y tiene lugar en el ahora. Hablamos del aprendizaje obtenido, integrado, no de las ideas, creencias, o interpretación que se le ha dado siempre. Éstas “ideas o interpretaciones” son falsas por el mero hecho de creerse sin haberse dejado ir previamente. Dejar ir es liberar para ver con ojos nuevos. Comprender desde el desprender es renovación. Para poder aprender, hemos de desapegarnos de los viejos conceptos, percepciones, axiomas, premisas o gafas que filtraban la realidad. Para aprender de verdad sin revalidar las creencias, se ha de soltar lo que se cree saber.

Desaprender implica una transformación en la mente que observa, en la percepción, en el ambiente emocional (son sinónimos). Para aprender se ha de soltar lo que se cree, insisto.  Por tanto, es imperativo evitar recorrer sobre mojado o darle vueltas a lo mismo, bajo un mismo prisma. La solución no es rumiar o analizar, sino abrir mente para observar una nueva realidad. La transformación brota de ver lo aparentemente idéntico, bajo una nueva mirada. Todo ello implica un proceso de: cuestionar, replantear y experimentar.

Una creencia o idea es falsa siempre que no esté a la luz de la experiencia que la apoye. Esto es así, venga de quien venga, por muy canonizado que esté. No creas nada de lo que digo, ábrete a la posibilidad de descubrir lo real para ti. Eres tú el que tiene que dejar de creer para ponerse a verlo real. Para entrar en el reino de los Cielos, decía Jesús, es necesario ser un niño. Esta metáfora nos arroja luz al pedirnos que nos deshagamos de etiquetas y observemos con una curiosa mente inocente, prístina y amplia de miras. En definitiva, experimentar, con una mente abierta. Estar atento a nuevas posibilidades, conectado a la nueva información, soltando el condicionamiento. La vida se vive viviendo, mediante la experiencia, no por medio del mundo del hipotético pensamiento, irreal, en el que todo sucedió y nada tuvo lugar.

 

UCDM lo evidencia magistralmente en muchas de sus frases: “Permítaseme ver la verdad de esta situación”. “No entiendo nada de lo que veo”. “Permítaseme ver esto de otra manera”. “Nada de lo que veo significa nada”. Para poder llevarlo a cabo has de recordar que los conocimientos son sólo filosofía si no hay experiencia que lo sostenga. Sócrates era claro al respecto: quién estudia y no practica es como aquel que ara y no siembra. A su vez, la experiencia sin un aprendizaje fruto de la observación e indagación es ignorancia. Por tanto, has de olvidarte de técnicas para vivir, real y coherentemente, este momento. Puedes abrirte a comprender que: estás en las coordenadas de máxima liberación y felicidad de tu vida. 

Elegir asumir tu liberación o no, es una decisión propia, lícita y no juzgable. Ahora bien, es imprescindible asumir las consecuencias de esa decisión. Una vez yo sé por qué me duele la barriga al comer veneno de rata, decidir sostenerlo o no, es lícito y personal. Por tanto, he de asumir las consecuencias de mi elección. El lapidario Confucio nos lleva a verlo claramente: Si usted sabe lo que tiene que hacer y no lo hace, usted está peor que antesAristóteles también tiene algo que decir en el asunto: Si usted tiene problemas de amor, familia o dinero busque en sus ideas, pues es el resultado de lo que piensa diariamente.

Desaprender es experienciar. La finalidad es evidenciar y poner en coherencia la auténtica decisión libre de lealtades invisibles (programación). Se trata de vivir y extraer el mensaje único, fresco, presente, que encierra para ti la vida, a la luz de este instante. No te importe la ideología, la persona, los grupos, la filosofía, la familia, la sociedad que la prediquen. El mundo en colectivo sólo valida a los que resuenan con lo que aparenta suceder. No va más allá, a lo que realmente sucede. De todos modos una cosa es el mundo y otra el mundo que yo me abro a experimentar. Una aparente escena puede ser vivida de modos distintos. Así mismo, tener infinitos resultados según el aprendizaje que cada cual haya de integrar y, la polaridad en la que se encuentre al inicio de la experiencia. A veces hablar es comunicación, a veces callar es comunicación, a veces, por no decir siempre, tanto da lo que se elija siempre que sea a la luz de la coherencia y la confianza.

Decir: los churros están ricos, no significa nada. Es la afirmación de un hecho para el individuo, si los prueba previamente, soltando los gustos que le dicta su programación. A su vez, es una afirmación estúpida,si afirma, sin centrarse en la información proporcionada por la nueva experiencia y sensaciones. Por muy buenos o muy malos que hayan estado siempre si no los prueba, no lo sabrá. Y, aún así, estarán coloreados por su filtro condicionado y el momento. Tendrá que poner a la luz de la experiencia, sus conclusiones e ideas pasadas. Incluso atreverse a soltar esas experiencias pasadas. Pues, todo lo que denominamos nuestros gustos es el efecto de una memoria. Al ser memoria conlleva un mensaje revalidado tantas veces que se ha tornado constructo y certeza inmersa en: el traje condicionado que llamamos personalidad.  La verdad sobre los churros, si es que hay una, más allá de toda ficción, emana de experimentar el sabor del churro en el ahora, para saber si, en este instante, también va a satisfacerme. Lo mismo acontece con toda metáfora o parábola. ¿Acaso no has visto una película o un libro de modo distinto según la mentalidad, perspectiva, emoción o aprendizaje adquirido? Transformar el estado de consciencia transforma la visión.

 

Lo mismo pasa con creer o no a mi hermano y, con aquello que yo crea de/sobre él. Creer que sé cómo es sin observar a la luz del ahora nos lleva a ser esclavos y a esclavizar al mundo en un pasado muerto. Lo mismo pasa con creerme que este tipo es bueno o idiota. Incluso, ocurre al fijar a alguien en una personalidad firme y rígida, que no puede ser permeable a nueva información. Estaremos anquilosando, mediante esa decisión, a una persona, evento, o circunstancia, a nuestra visión estática y a una memoria sesgada.

Comprendamos el significado. Las experiencias pasadas me informan de los hechos, pero, habré de ponerlos a la luz de la coherencia en el ahora, para saber qué es honesto y útil que decida más allá de conceptos, recopilando los datos en los hechos y poniéndolos a la luz de la voluntad interna y el alineamiento entre lo que pienso, quiero, siento, digo.  Ese nuevo baremos es presente, se da en este momento, más allá de las ideas que susurre la programación. No tengo ni idea de lo que veo, voy a sumergirme con  atención plena en la información que me aporta este instante.

¿Qué siento? ¿Qué sensación observo? No censures ni etiquetas la sensación. Suelta conceptos que puedan desencadenar otros programas (por ejemplo: “siento un ataque de pánico” es la afirmación de una percepción y etiqueta, lo que realmente sientes es “el efecto intenso de una memoria” expresando su mensaje en ti, tanto o más fuerte, cuanto más haya sido validada, reforzada, suprimida, evitada). Por tanto, ábrete a sentir sin temor, no censures y permite que la sensación que te invade te informe de lo que ocurre en ti, más allá del pensamiento. Ignora el pensamientos o racionalización, no es informativo sino condicionante.

❤Ejemplo: Con la información que tengo ahora, validando ahora, ¿Qué es lo que: siento, pienso, hago, que maximice la utilidad y ecuanimidad de este instante? ¿Estoy alineando esto mismo que siento, lo que: pienso y lo que digo y hago? ¿Estoy tomando una decisión amorosa y empática que me incluya a mí y al mundo? Recuerda que la vanidad no es amor sino miedo y que el dar desde el no darse a uno mismo y quitarse es miedo y búsqueda de aprobación. 

Respira estás salvo aunque te parezca extraño.  Hoy vamos a hacer un viaje al interior para sacar aquello que ya no nos aporte. Vamos a decidir qué lo hace realmente. Recuerda que, por muy entretenida que la obra de ficción o película de la vida parezca ser, es todo una ilusión irreal.  Es un efecto. Recuerda que veas lo que veas, siempre estás en ti, ante ti, contigo en un autoencuentro. Veamos, siempre estas en ti (ahí reside el poder real), ante ti (ante tus conceptos y memorias revalidados y caducados tras generaciones), contigo (la soledad no existe, hasta estás formado por polvo de estrellas y estamos conectados de modo cuántico). Siempre estás en un encuentro con tu programación, proyección, extensión.

Te propongo que hagamos una pequeña reflexión, autoindagación y contemplación para abordar el: afrontar y observar pensamientos en bucle sin identificarnos con ellos. Además te dejo un programa de radio en podcast para que accedas a más información útil y herramientas potentes, sobre el bucle del pensamiento y el laberinto de las pasiones.  Te propongo que te unas a transitar para transformar aquello que ya no sea coherente contigo.

Esta entrada va a ser práctica y guiada paso a paso. Toda la reflexión e información alternativa la podrás encontrar en el podcast del programa y en vídeos de igtv o fb. Seguidamente dispondré unas preguntas-meditación o, un ejercicio, en conjunto, pautado, con el fin de realizar un trabajo de autoconsciencia, autoindagación y autoconocimiento. Vamos allá.

  • Inicialmente respira. Estás a salvo. Sé plenamente consciente de las sensaciones en tu cuerpo. No etiquetes la sensación, ni resistas la sensación. Si lo piensas un segundo, no puedes sentir un ataque de ansiedad o una úlcera, como tal. Esos nombres son conceptos, son etiquetas e ideas que conllevan otras asociadas. Puedes sentir: el corazón acelerado, presión, ardor e, incluso estos nombres siguen siendo programas. Sientes intensidad.
  • Permítete tener la sensación sin juicio (buena, mala, alarmante). El juicio puede agregar presión y una percepción que condiciona la experiencia. Juzgar nos posiciona o puede llevar a sufrir en lugar de vivir la experiencia. Siente sin juzgar, sin argumentar, teorizar, razonar o moralizar sobre ella. No es buena ni mala, es.  No hay nada de: especial o malo en sentirlo, mucho menos de poco racional, débil, avergonzante, poco espiritual, humano, divino o todas esas paparruchas que nos contamos. Nadie se ilumina imaginando luz sino atravesando este laberinto de las pasiones, decía Carl Gustav Jung. Simplemente nos informa de algo. No hay problema en sí con la intensidad. La intensidad es la energía para transmitir un mensaje considerado relevante para la supervivencia. A veces es muy intenso y la presión muy fuerte. Hemos de comprender que emerge de un modo determinado según cuanto haya sido: proyectada, ignorada, suprimida, evadida, negada. Lo no asumido emerge para ser liberado. Vamos a dejar de ser una mochila cargada, una olla a presión o una bomba de relojería. Respira y no temas.
  • Tranquilidad. Serénate lo más que puedas unos instantes. Recuerda que en ti hay siempre un nuevo espacio de creación y remanso de paz. Si te sirve ábrete a hacer unas cuantas respiraciones como metáfora de que: tú eres ese espacio de respiroÁbrete a confiar. Lo que va a suceder no tiene por qué un trabajo difícil. En realidad, una vez que lo integras te das cuenta de que es lo más natural del mundo.
  • ¿Cómo lo hago? A tu manera, tú eres tu cómo. Voy a ponerte un ejemplo para que lo veas claro y aportarte muchas ideas. Selecciona la que más te resuene y obvia el resto. Si te apetece, en unos días vuelve sobre ello y cambia la herramienta por otra.
  • Imagínate leer un libro del que aparentas no entender nada. Forzarte a entender te estresa y bloquea. Resistir o forzar hace de esa experiencia algo difícil, atemorizante, paralizante incluso. No sólo no sirve para nada, sino que no aprendes y te hace crear más tiempo entre página y página. Si te relajas y pasas sin expectativa las páginas, simplemente abriéndote a la experiencia y a lo que puedas aprender, las frases que correspondan irán entrando en ti y resonando. La lectura se hará cuanto menos más llevadera. Puede que incluso te guste y aprendas mucho más de lo que creías. Ese es el punto de apertura mental.
  • Fluye sin resistencia. Tu labor es no interferir en lo que previamente has pedido. Cuando te relajas, las cosas ocurren sin esfuerzo y con disfrute. La energía no se pierde o se agota y, no te cansas porque no hay resistencia o contrafuerza. Todo se recoloca y reorienta.
  • Ábrete a escuchar(te). Conéctate con lo que sea que te lleve a disfrutar las sensaciones, sentir lo que sientes con atención plena y sin juicio. Recuerda que no hay modos concretos, todos son correctos. Lo único que has de tener en cuenta es que sólo un pensamiento de miedo te aparta de asumir tu libertad y felicidad. No sufres por no hacer nada o ser un fracaso como crees y como tú dices, (le decía a un cliente el otro día), sufres por bloquear tu vida, por medio de esas voces, comprarte esas ideas, interpretar el mundo por medio de ellas, validarlas y buscar más. Sufres por creerte que esas voces son reales y decirles: interprétamelo todo.
  • Tú ya haces todo y lo máximo en ese instante de existencia, existiendo doquiera que te encuentres ¿Te imaginas a un erizo diciendo no hago nada porque sólo camino por el bosque? Desde la pauta mental del amor y a aceptación, por ende la pauta de nuestra naturaleza y Ser esencial, todo se recoloca y pedimos más de lo mismo. En la primera tesitura, el crítico interno busca castigo no soluciones. En la segunda tesitura las soluciones son evidentes y se magnifican. No es cuestión de buscar tu propósito, es cuestión de resposar en el Ser y comprender quién eres. Ese es el propósito real.

    ❤Es el amar su existencia lo que lleva al erizo a cumplir su propósito y aceptarlo allá donde quiera que se halle.

 

  • Si quieres acceder más a tus respuestas observa y escucha (te). Para ello puedes observar la proyección de la pantalla de la vida y buscar la pauta mental. Si quieres alguna manera, puedes mirarte al espejo y observar las sensaciones al verte. El espejo nos devuelve nuestros pensamientos de amor o rechazo hacia nosotros. Si quieres utiliza un papel, garabatea ideas, escribe unos 5 minutos, sin más y, déjate seguir por el disfrute y deleite de hacerlo. Las palabras se desbordan y, la pluma, sigue su curso cuando olvidas el sentido. Cuando te abres verás que todo esto está dándote profundos mensajes sobre tus programas y creencias o incluso tu imaginario inconsciente.
  • ¿Qué te dices a ti mismo constantemente? ¿Con qué mensajes te bombardeas? ¿Te nutres y te elevas o, por contra, reafirmas que quieres más ira y condescendencia, culpabilidad, castigo? ¿Prefieres validar pensamientos de desconsuelo o de alegría, amor propio…? ¿Qué pides, qué validas? Los pensamientos de rechazo piden más de lo mismo, porque son parte de un patrón de pensamiento recurrente. No se trata de negarlos o pensar que son malos. Se trata de ponerlos a la luz, identificar, comprender qué miedo encubren y, transformar al liberar. No buscamos hacer una máscara falsa de positivismo, pues la mente positiva es la real, una vez se han soltado los beneficios de la negatividad.
  • Se trata de escuchar qué creencias e ideas esconden esos patrones ancestrales, para sanar, comprender y poner toda nuestra compasión y amor. Darse una verdadera oportunidad es lo más amoroso que podemos hacer por nosotros y el mundo.
  • Hay muchas cosas de las que puedes no ser consciente. ¿Y si es hora de evaluar e identificar? Por ejemplo, muchas personas han recitado canciones o oraciones, sin pararse a pensar qué introducen en sí mismos. “Yo pecador me confieso, (…) por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”, quizás no es la visión más amorosa que validar sobre nosotros mismos. Está claro que un Dios amoroso no tiene una visión punitiva del mundo. Lo mismo pasa con una canción en la que los ideales del ser humano se vean devaluados a objeto de satisfacción y juego. “¿Morir por amor? ¿Qué puede ser más glorioso? Nos comunica Mariane en Sentido y sensibilidad. “Perrea, perrea…” “Eres mío /mía… yo soy tu dueña/o… Me necesitas“. Parece una broma, pero quizás para tu inconsciente no lo sea, por que él no te dará ni más ni menos de lo que le pidas.
  • No fuerces, deja todo lo que no sientas que vale. Hay millones de herramientas. Tu camino y tu respuesta eres tú. Selecciona lo que te sirva sin ningún tipo de problema. Recuerda que, la respuesta está en ti y, la reconocerás por lo que sea que uses: un libro, un paseo, una canción, una película, una charla… La cosa no es buscar, es pararse con la mente abierta a saber que ya encontraste. ¿Recuerdas ese flash que te vino en un instante de tranquilidad? A eso me refiero.
  • Ábrete a ese espacio de paz para que emerja la respuesta ya resente en ti. Prueba y experiméntate, conéctate con: un paseo, una ducha el respirar o, lo que sea que disfrutes para darte esa oportunidad de ir a tu espacio de paz. No es evasión si decides y asumes coherentemente. Puedes realizar dibujos, apuntar palabras, cantar, elaborar listas aunque creas que no tienen sentido tiene mucho. Es una comunicación presente con la información de tu imaginario único, tu inconsciente. Es decir es un vínculo contigo que abre paso a un camino de autoindagación. Estás observado qué amas y persigues o, niegas o rehuyes en el mundo y por ende de ti mismo.
  • Date una oportunidad en este espacio de intimidad.
  • Pregúntate inicialmente: ¿Qué me haría sentir mejor? ¿A qué o quién espero para que me de lo que necesito y yo no me estoy dando? ¿Qué es eso que siento que necesito? ¿Qué no me permito ni pensar, ni declarar?
  • Ejemplo: ¿Eres capaz a ir a por un zumo en la noche para tu pareja, madre, hijo, amigo, vecino.. y aguantarte sin consentirte tu zumo en caso contrario? Ojo, consentirte a ti, no tiene que ver con exigir al otro. Me ocupo de comunicarme conmigo, identificar qué necesito, aprender a proporcionármelo. Puedo comunicar mi decisión, dejando que el otro decida si es coherente con él o no cooperar en mi empresa. Hablamos de observar, reconocer, identificar, declarar y aprender a proporcionarte a ti mismo. Esto es asumir la responsabilidad de nuestras propias experiencias liberando lo externo. Pues si eso ocurre con un zumo, imagínate lo que es esperar que algo externo te aporte un amor y una aceptación que ni tú estás dispuesto a concederte a ti mismo
  • ¿Qué siento que podría hacer por mí ahora, aunque fuera lo mínimo, con total consciencia, sin necesidad de anstesiar lo que siento? ¿Qué suelo pensar que podría hacer alguien, el mundo por mí y me frustra no obtener? ¿Me concedo yo a mí mismo esto?
  • Si no lo sabes no importa. Puede que estés muy bloqueado. No resistas la resistencia. Forzar es seguir a favor del patrón.  La consciencia sabe que al relajarte, todo es evidente desde ese nuevo espacio de tranquilidad mental. Normalmente lo sabemos y sabemos que forzar no nos trae respuestas. También sabemos qué necesitamos, pero no nos permitimos proporcionárnoslo, declararlo o pensarlo si quiera. No lo hacemos al someternos a estas órdenes inconscientes que operan en automático llamadas programa de desmerecimiento.
  • Aprender a saber qué necesitas y aprender a dártelo sin expectativas es algo esencial. Muchas veces dártelo, como apuntábamos antes, implica que la decisión sale de uno, por lo que uno es responsable de la decisión interna y se lo otorga a sí mismo por medio de otro o lo otro. Por ejemplo: pidiendo a otros sin hacerlos responsables de su felicidad, dando libertad de elección y liberándolos de toda expectativa. También dejar el espacio para que el otro o lo otro haga lo pertinente.
  • Me responsabilizo de mi experiencia y mi decisión y permito que el otro haga lo propio. Me permito pedir lo que necesite y, liberar al otro de toda expectativa, concediendo un espacio de comunicación y flexibilidad. Cuando yo me permito ser libre en mis decisiones, libero al mundo de las cadenas sostenidas también. Decirte si a ti mismo puede llevar un no a lo otro. Siéntete libre y libera para que cada cual haga lo más amoroso y útil. Recuerda, si algo o alguien tiene que estar en tu vida estará. No hay que esforzarse desde el miedo, sino abrirse a la fortaleza de la vulnerabilidad del amor.
  • La pregunta: qué puedo darme, que necesito… es sólo un testaje informativo para obtener deseos bloqueados y pautas de frustración o desmerecimiento.
  • Asume la responsabilidad de vivir en coherencia. Alineamiento entre: lo que quieres,  sientes, dices, piensas, haces. Libérate de permisos, esto es, suelta ídolos positivos o negativos. Hablamos de buscar aprobación positiva o necesidad de oposición buscando tener la razón, esta es la aprobación negativa. Apruébate tú sin necesidad de que otros te justifiquen o de justificarte ante lo externo.
  • Oberva: ¿A qué: idea, imagen, creencia, lealtad, recuerdo, persona o personas, circunstancia, evento, objeto, píldora (es metáfora), técnica o quién estás entregando todo tu poder? ¿A quién o qué pones en un lugar de honor en tu pensamiento? ¿Quién es crucial para la toma de decisiones? ¿Qué imagen te esclaviza, te somete, te hacer ser leal, te posiciona en el bien y el mal?
  • Nada tiene más poder que el que estés dispuesto  entregarle. El autoodio es el odio a tus propios pensamientos y, todo pensamiento es una opción susceptible de ser transformada. Así mismo, el amor o el rechazo a lo otro/a los otros, son el propio amor y rechazo a tus pensamientos. Éstos están reflejados en los conceptos y las imágenes mentales que sostienes en lo que ves. Así mismo, también es un poder que puedes recuperar, liberando a lo que ves de lo que crees que es, ya sea positivo o negativo. Empezar a movernos nos pone en una posición en la que podemos llamar a las cosas por su nombre. Actuar en coherencia y honestidad con el máximo amor por nosotros y por el mundo, libres de falsedad emocional y migajas.
  • Ámate y apruebáte estés donde estés. Siempre lo estas haciendo lo mejor que sabes desde el punto en el que estás y la consciencia que tienes. Siempre podemos abrir mente y corazón y avanzar. La crítica destruye nuestro autoconcepto. La compasión, el abrazo, la aceptación y el amor incondicional, lo construyen. Nota aclaratoria: hablamos de compasión real. Ésta nada tiene que ver con relamerse en las heridas, anclarse a la autocompasión o regocijarse en el dolor sintiéndose víctima de lo externo.
  • Ejemplo rápido: Decir me siento dolido es la afirmación de una realidad en ti y es honestidad. Nos conecta con la aceptación y la toma de decisiones. Decir soy  culpable, un fracasado, una víctima es un posicionamiento que nos ancla a un estadio y lo cronifica. Uno informa para transformar. En él la aparente crisis se torna conjunto de oportunidad que le impulsa. Para cada aparente problema, obtiene muchos recursos y posibles caminos. El segundo etiqueta para anquilosar y no halla solución alguna. Muy al contrario, tiene mil problemas para cada solución y jamás probará nada.
  • Recuerda que el poder está en ti, en el momento presente y lo asumes por aquello en lo que decides encontrarte y asumirte.

  • El poder interno se asume por decisión ante lo que aparenta ocurrir ante nosotros. La pantalla de la vida es consecuencia, no causa. Nos informa de las pautas proyectadas. No me creo lo que veo, voy más allá. ¿Qué lealtad invisible sostengo y me lleva o me ancla a esto? ¿Qué siento, con que situaciones, emociones, ideas, imágenes me conecta del presente, pasado, de mi alrededor o de mi círculo?
  • ¿Qué ídolos son los encargados de hacerte Feliz? ¿Dónde pones el foco, en tu interior completo o en el exterior siempre cambiante?
  • ¿Eres como un termómetro variable o eres un termostato que observa, comprende y transforma lo externo de modo que sea coherentemente con su foco. Más allá de aquello a lo que le otorgas poder, estás tú. Tu decisión interna,  es llave de ese poder, la causa y por definición la respuesta de tu felicidad y liberación.
  • Sumérgete en esta idea un segundo. No te la creas, sólo lee y reflexiona a ver si es posible que tenga sentido de algún modo para ti. ¿Y si más allá de interpretaciones ya eres feliz? ¿Y si lo que no funciona es la imagen que tu parte disociada  tiene como concepto de felicidad?
  • El inconsciente es prístino y amoroso, ve datos en bruto sin juicio. Si él ha recibido la idea de amor a golpes ¿Qué crees que buscará, por muy macabro que pudiera parecer a vista de tu visión polarizada y no de pauta mental? Por muy inocente que sea, mientras no se haga consciente, irá en pro de su información por exceso o defecto. Lo que ves en la pantalla es tu idea de felicidad. La pides y validas constantemente. Si no te gusta, va siendo hora que hagas revisión de pautas mentales e imágenes.
  • Recuerda: observamos para comprender. Perdonar es liberar una interpretación, transcender una información y nada tiene que ver con condonar actos. Es ver mucho más allá del acto.

  • Basándonos en lo anterior podríamos plantearnos de nuevo ¿Y si lo que ocurre, es que tu idea de felicidad se basa en algo concreto que no ves en tu vida conscientemente, por que no lo validas en lo profundo? ¿ y si lo que ves en tu vida es la felicidad validada en tus pautas inconscientes y tu programación que emerge para ser evidenciada? ¿Y si lo que tu inconsciente entiende por felicidad, es eso que ves en tu vida y te produce terror, al no ser comprendido? Recuerda el ejemplo: cuando te enfadas y te crees ese enfado, estás afirmando que quieres más de eso.
  • Si te crees las causas que crees ver en ese enfado, con respecto al suceso, te posiciona. Te peleas con ello y estás en un  estado de supervivencia (defensa ataque, huida lucha=supervivencia). Ese estado, cronifica estadios del ser alterados, en: aspectos de la personalidad y emociones negativas. Éstos interpretarán nuestro mundo y sincrónicamente lo crearán. El enfado se puede sentir para exprimir y liberar. También se puede expresar o expandir para contener y propagar.
  • Esto último se realiza mediante los mecanismos de protección de la psique consciente: represión, expresión parcial, negación, proyección, escape. Podemos usar el enfado para abrazar, ver, comprender y transcender qué incoherencias, ideas de frustración y obligaciones autoimpuestas se esconden tras él. El enfado informa, si uno se permite observarlo para entender qué valida inconsciente o conscientemente. Posteriormente, se permite sentirlo como sensación sin justificación para liberarlo/soltarlo. Si uno está validando el enfado, propaga. Si uno observa, siente, comprende- aprende, libera y trasciende.
  • No se trata de luchar, sino de soltar ideas caducas y elegir de nuevo. Ya eres feliz. La felicidad incluye toda experiencia y toda emoción. No es un estado separado e imaginariamente inalterable. Es un estadio del Ser, prístino que no juzga y te da más de lo que pides, y sea lo que sea. Recuerda que no tienes por qué pedir con el 3% consciente cuando está también el 97% sumergido en las profundidades de tu consciencia.
  • La felicidad en un estado de Ser que incluye toda forma aparente, como posibilidad e información. Incluye como liberación, para reconocer la verdad existente ante las capas posibles de disfraz que parezcan apantallarla, por decisión.
  • Suelta interpretaciones. No sufres por lo que ocurre sino por tu interpretación de lo que ocurre y debiera ocurrir. No son los hechos los que nos zarandear sino la incoherencia y la impronta emocional que percibimos de ello. Es la presión de los acontecimientos la que busca salir por los acontecimientos cuan excusa. No nos atemorizan los sentimientos sino la presión que ocultan y busca su liberación. Suelta la interpretación, perdona, libera, transforma la percepción/ ambiente emocional, pues eres libre de lealtades invisibles. Sólo tus propias ideas de aprisionan y esclavizan a cumplirlas

Herramienta resumen de lo anterior y reflexión  paso a paso

Procedamos a resumir todos los conceptos y preguntas anteriores en una herramienta breve y sencilla de manejar. Recordemos la premisa de que: los conflictos no existen en aquello que observamos sino en la mente del que observa

0. Pregúntate mientras te autoobservas ¿Qué hay de ti en lo que ves? ¿Què validas como real? Descubre y decide. Vamos a observar directamente, tras esta indagación profunda y previa, los pensamientos bucle…

1. Párate a observar lo que sientes, tanto como lo sientas sin juicio. Observa tu intención visceral y el movimiento. ¿Quieres responder, atacar o defenderte? ¿Buscas huir o evadirte? ¿Niegas y te haces el muerto, pasas desapercibido con resignación, impotencia o frustración? ¿Te tragas lo que sientes? Respira varias veces. Conéctate con la expansión de cuerpo y mente. Comprende que, somos seres amorosos y venimos a amarlo todo, sin medidas. Date permiso, recuerda que el miedo no se deshace, ni traspasa, con miedo o rechazo, sino con abrazo y a la luz del amor. El amor incondicional nos lleva a adquirir el recurso o el aprendizaje que recontextualiza y disuelve toda resistencia liberando.

2. Aceptar una situación no es resignarse, sino mirarla de frente. Dejemos de enfrentar y vayamos a afrontar. Soltemos la fuerza para asumir el poder. Se trata de aceptar y obtener el recurso que te aportaba para aprender y aplicar en ti. Gracias a esa información la experiencia de supera y se vuelve innecesaria, asumiendo nuevas más amorosas y positivas. No se trata de negar o rechazar, sino observar y traspasarla tras el reconocimiento de que la habíamos percibido de una manera que no nos es tan útil como pensábamos. ¿Amor o ataque? Cuando damos desde el amor, nos damos. Cuando damos desde el miedo (ataque/defensa) nos desconectamos y nos quitamos.

3. Asumir aquello que aparenta ser intenso como lo que es. Sólo una experiencia informativa, por muy intensa que sea. Observa más allá de lo que aparenta. ¿Qué me dice de mí y de mis pensamientos, palabras, programas, emociones? Bajo el abrazo del amor, siendo conscientes de que lo que veo no es causa, sino efecto, nos lleva a soltar solas. Ver qué era la idea errada que sostenemos. Cuál era la profecía autocumplida que podemos soltar. Sólo era el sesgo y lo que creímos ver. Podemos dejar a un lado la emoción o gafas con la que hemos filtrado. Es la percepción y no lo que ocurre, lo que nos hace sentirnos de un modo u otro, nos posiciona, genera más de lo mismo. Sintámonos en libertad y responsabilidad de elegir pensamientos e ideas que los eleven, nutran, liberen y apoyen.

3. Ejemplo: No te hace daño la persona, el hecho, el evento sino tu programación que te obliga a estar con o luchar con, hacer, obedecer, imponer…

4. Soltar la resistencia de lo que debiera/tuviera que y aceptar lo presente, tomar la decisión a la luz de la firme voluntad interna. La voluntad interna es esa actitud activa en la vida que nos conecta con el poder. No se basa en acción o movimiento físico sino mental. Esta profunda comprensión y liberación de un anclaje es presente y es verdadero perdón. El verdadero perdón, el no dual, es aquel que no vanagloria juicios, ni mira por encima del ojo. Es quel que no señala y que tiene lugar en la mente para liberarnos a todos. Soltar una interpretación y un ambiente emocional fruto de la percepción es perdonar. Todos necesitamos perdonar para liberarnos.

5. El perdón real deshace la ilusión de que el problema existía más allá de una percepción y un pensamiento de ataque. Nos hace comprender que nosotros fuios también hacia esas experiencias para ser más libres. No condona eventos, nos lleva a soltar el toma y daca del juego. El verdadero perdón nos lleva a incrementar el nivel de consciencia y posibilidad. Si incrementamos la consciencia la transformación neural y los cambios se dan por si mismo de forma automática. Suelto una venda de los ojos y todo se hace evidente.

7. Como hemos explicado al inicio, lo que aceptas te transforma y te libera. La lucha o posicionamiento te condiciona y te somete, agota tu energía y te encadena y esclaviza. Por tanto, si queremos paz seamos pacíficos. Si queremos asumir la libertad seamos libres ahora, por decisión.

8. Dejar la crítica criticando, obtener la paz luchando, soltar la culpa por culpabilidad, querer que te escuchen no escuchándote o imponiendo es validar lo mismo por posicionamiento. Es el pensamiento candado. No me critico por fallar, me apruebo por aprender. No me disculpo por, agradezco a el aprendizaje. Eso sí es transformar la mentalidad y cambiar la percepción. Se suelta la basura soltando, no imaginando soltar nada.

9. La vida ocurre en este instante, no más allá de él. En este instante. Todo se despliega aquí y ahora, de manera magistral, perfecta. Todo existe ya presente más allá de lo que proyectas y ves.

10. Lo que pareciera ocurrir en la vida es sólo un truco de magia que pretende captar tu atención para que olvides la causa de poder, la mente

11. Las emociones de este instante, lo que sientes, nos ofrecen la posibilidad de transformación y aprendizaje.Suelta la identificación. Obsérvalas como si observases el ruido de la ciudad desde una montaña. Desde la montaña y su silencio, podemos observar el ruido de la ciudad y el sonido de otros seres. Ese silencio nos lleva a desindentificarnos con el sonido. En la ciudad escuchamos silencio porque hemos dado a stop el sonido por la costumbre, No significa que no  exista. Al desapegarte de la ciudad, desde el silencio ya no eres el ruido. Cambia ruido por emoción o pensamiento intenso. Silencio por silencio mental. Es una salida directa a la rueda del hámster. El ahora es un reset

12. El presente es un instante consciente, una posibilidad de aceptación y elección nueva al margen de patrones y memorias ¿Lo integramos? Vamos allá:

  • A) Respira este instante.
  • B) Sé consciente de aquello que sientes e identifica dónde lo sientes. Siente esa sensación tanto como la sientas sin juicio
  • C) ¿Què pensamiento se oculta detrás? ¿Qué juicio? Suéltalo, cuestiónalo
  • D) No vàlides los pensamientos automáticos que vienen a ti. No hay ningún pensador ahí detrás, sólo  programas automáticos que carecen de sentido y se te presentan como opciones de pensamiento. Cuando dejamos de validarlos se disipan. Reprimirlos o darles fuerza es validar. Aceptarlos como válidos es pedir más y más sin fin. Desmentirlos es liberarte del programa que te dirige y soltar la armadura de robot para SER

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