De Lleida al Pirineo tres días de rodaje entre catedrales castillos y románico 

Califica este podcast en función del valor de este audio como patrimonio inmaterial
[Total: 0 Media: 0]

Radio Viajera graba tres nuevos videopodcasts en la Seu Vella, Santa Maria de Mur y la Vall de Boí, con Marina Comes como presentadora 

Tres jornadas, tres localizaciones y una misma intención: conocer Cataluña a través de las historias que siguen vivas en su patrimonio. El equipo de Radio Viajera ha completado la segunda parte del rodaje de la nueva serie de videopodcasts con un recorrido que comenzó en Lleida, continuó en el Pallars Jussà y terminó en la Vall de Boí. 

Con Marina Comes al frente, esta fase de la producción nos ha llevado desde una antigua catedral convertida durante siglos en fortaleza militar hasta algunas de las iglesias románicas más reconocibles del Pirineo. Entre medias, un castillo, unas pinturas medievales que cruzaron el Atlántico, pueblos de montaña y muchos kilómetros de carretera con las cámaras preparadas. 

Los nuevos episodios forman parte de la campaña dedicada al Grand Tour de Catalunya que Radio Viajera y Podcast2U producen para la Agència Catalana de Turisme. En esta edición, el proyecto da el salto al videopodcast para que las conversaciones, el paisaje y los detalles de cada lugar compartan protagonismo. 

La Seu Vella una ciudad vista desde lo alto 

La primera parada fue Lleida. Sobre la colina que domina la ciudad, la Seu Vella ofrece una de esas siluetas que se reconocen antes incluso de saber todo lo que ha ocurrido dentro de sus muros. Allí grabamos el primero de los tres videopodcasts y recorrimos el claustro, el campanario, las murallas y el Baluard de la Reina. 

La conversación presentada por Marina Comes se adentró en la historia menos evidente del conjunto. La Seu Vella no siempre estuvo sola en lo alto: a su alrededor existió un barrio medieval y, junto a la catedral, el Castell del Rei formaba parte de un espacio ligado al poder, a la vida religiosa y a la propia ciudad. Las guerras cambiaron por completo ese paisaje. El templo perdió su uso religioso en 1707, fue transformado en cuartel y estuvo incluso amenazado de demolición. 

El episodio también aborda la memoria más difícil del recinto, utilizado durante la Guerra Civil y la inmediata posguerra como campo de concentración y clasificación de prisioneros republicanos. No queríamos pasar de puntillas por esa parte de la historia, sino integrarla en el relato de un monumento que hoy vuelve a ser un espacio abierto, cultural y compartido por los vecinos de Lleida. 

Las cámaras se detuvieron además en los capiteles, en la mezcla de elementos románicos y góticos, en la singular ubicación de un claustro abierto a la ciudad y en los 238 escalones que llevan hasta el mirador del campanario. Desde allí, el relato se amplía hacia otros puntos de Lleida y su territorio: el castillo templario de Gardeny, el Museu Morera, el arte mural de Penelles y una gastronomía marcada por la fruta, el aceite arbequina y los vinos de Costers del Segre. 

Santa Maria de Mur la historia de unas pinturas que cambiaron la protección del románico 

La segunda jornada nos llevó al Pallars Jussà. Santa Maria de Mur y el castillo cercano permiten comprender cómo se organizaba este territorio hace casi mil años. Iglesia y fortaleza, situadas frente a un paisaje inmenso, hablan del poder religioso y militar, pero también de las comunidades que vivieron y trabajaron en torno a ellas. 

En la colegiata, Marina conversó con Marta Sancho Planas, arqueóloga y profesora de la Universitat de Barcelona. Su experiencia en las investigaciones del Castell de Mur permitió mirar más allá de las murallas y acercarnos a lo que la arqueología ha ido revelando sobre los habitantes del lugar, la vida cotidiana y los posibles asentamientos anteriores a la fortaleza que hoy conocemos. 

Uno de los grandes hilos del episodio es el viaje de las pinturas del ábside de Santa Maria de Mur. A comienzos del siglo XX fueron arrancadas, vendidas y trasladadas a Estados Unidos; hoy se conservan en el Museum of Fine Arts de Boston. Su salida provocó una reacción decisiva y aceleró las actuaciones destinadas a proteger otros conjuntos del románico catalán. La reproducción que puede verse actualmente en la iglesia ayuda a imaginar el espacio original, pero también recuerda una ausencia que forma parte de la propia historia de Mur. 

El rodaje continuó por el claustro, el ábside y el Castell de Mur, y amplió el recorrido hacia otros ejemplos del románico del territorio: Santa Maria de Llimiana, con su cabecera de tres ábsides y sus vistas sobre la Conca de Tremp; Santa Maria de Covet, con su extraordinaria portada esculpida; Sant Esteve d’Abella de la Conca, al pie de una gran pared de roca; y la colegiata de Sant Pere d’Àger. El Pantà de Terradets y el paisaje del Pallars completaron una jornada en la que arquitectura y geografía resultaron inseparables. 

La Vall de Boí mucho más que una imagen del románico 

La tercera localización fue la Vall de Boí. Sant Climent de Taüll sirvió como punto de partida para hablar de uno de los conjuntos románicos más importantes de Europa, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Frente a la iglesia, Marina conversó con David Pociello, del Consorci Patrimoni Mundial de la Vall de Boí. 

El episodio explica por qué un valle de montaña relativamente pequeño conserva nueve monumentos románicos reconocidos por la UNESCO y qué estaba ocurriendo a comienzos del siglo XII para que los señores de Erill impulsaran tantas construcciones. También se detiene en la consagración de Sant Climent y Santa Maria de Taüll en días consecutivos de diciembre de 1123, en la arquitectura de sus campanarios y en la relación que los pueblos mantienen hoy con ese patrimonio. 

Dentro de Sant Climent, el Pantocrátor ocupa necesariamente un lugar central. La conversación distingue entre las pinturas originales trasladadas al Museu Nacional d’Art de Catalunya, los fragmentos que permanecen en la iglesia y el videomapping que permite reconstruir visualmente el ábside. La tecnología no sustituye a la obra: ayuda a entender cómo pudo contemplarse en el espacio para el que fue creada. 

Pero la Vall de Boí no se termina en Sant Climent. Durante la jornada grabamos también en Santa Maria de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulàlia d’Erill la Vall, Durro y Sant Feliu de Barruera. Cada iglesia aporta un matiz distinto: pinturas con juglares y animales, escultura, campanarios que dialogan a través del valle o pequeños detalles arquitectónicos que impiden ver el conjunto como una sucesión de edificios iguales. 

El capítulo se abre además a la vida actual del valle: las falles que descienden de la montaña, la cultura gastronómica ligada a los quesos y la ternera, las aguas termales de Caldes de Boí, el acceso al Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y un cielo distinguido como Destino Starlight. El románico es el centro del relato, pero alrededor siguen existiendo pueblos habitados, tradiciones compartidas y un paisaje que cambia con cada estación. 

Con esta segunda parte de la grabación completamos un nuevo tramo de la serie. Los videopodcasts llegarán próximamente a Radio Viajera y a OnWayPod para acompañar el recorrido antes, durante y después del viaje. Porque mirar un monumento está bien; entender por qué sigue ahí, quién lo habitó y qué significa hoy cambia por completo la experiencia.